Yazmin se describe como una persona escéptica, que ha elegido la ciencia como su forma de aproximarse a “la realidad”. Ya sea en lo social, lo biológico, lo médico, lo ambiental o cualquier otra disciplina que despierte su interés o curiosidad, siempre utiliza la ciencia como herramienta principal.
Es de esas personas que no puede evitar hacer preguntas como: ¿De dónde obtuviste esa información? ¿Es confiable tu fuente? ¿Qué datos estadísticos tienes para corroborar lo que afirmas? ¿Existen estudios al respecto?
Aunque reconoce que la ciencia moderna es refutable, ya que sus afirmaciones no son dogmas —a diferencia de las tesis de la fe o las aseveraciones de las creencias—, Yazmin valora la ciencia como una herramienta poderosa para aproximarse a la realidad. Explica que las afirmaciones científicas surgen de la aplicación reiterada de modelos o experimentos que recopilan y relacionan, con la ayuda de operaciones matemáticas, información que podemos observar con al menos uno de nuestros sentidos.
Cuando las comunidades científicas —que, como aclara, son diversas y no están exentas de responder a los excesos de los poderes políticos y económicos— comprueban que los resultados de esos modelos o experimentos son consistentes, entonces es posible afirmar algo sobre la realidad. Esto, al menos, hasta que la humanidad, usando también la ciencia, logre desarrollar una herramienta aún más poderosa de observación.
Con ese escepticismo a cuestas y la ciencia como bandera, Yazmin ha atravesado momentos en los que ha necesitado recurrir al apoyo y acompañamiento de personas y disciplinas que la ayuden a desenredar los pensamientos y emociones que la perturban.
Ha encontrado calma en la psicoterapia cognitivo-conductual, la filosofía budista y la meditación, adoptándolas como un tipo de tratamiento espiritual, especialmente después de leer artículos de neurociencia que respaldan el valor de estas prácticas para promover el bienestar, encontrar paz, evitar el sufrimiento y alcanzar la felicidad.
La mente y el cuerpo como materia prima
Por eso, cuando Ana Vargas invitó a Yazmin a colaborar en su blog con artículos que complementaran o contrastaran los temas de Auto Reconocimiento que ella presenta, aceptó el reto. Su intención es explorar y profundizar en información relacionada con el cerebro, el cuerpo y los beneficios que ofrecen ciertas prácticas y herramientas del desarrollo personal y las terapias alternativas.
Yazmin cree que, de esta forma, las más escépticas encontrarán una mayor motivación para ser constantes en sus prácticas de Auto Reconocimiento, al poder respaldar con evidencia científica beneficios como que la meditación mejora el sueño, reduce la ansiedad, disminuye la presión arterial, la inflamación y mejora la función inmunológica. En resumen, la meditación aporta beneficios tanto para la salud mental como física.
Para aquellas menos escépticas, que no lidian con las dudas y cuestionamientos interminables, la información de estos artículos podrá ser útil para confirmar lo que ya saben por experiencia en sus prácticas diarias. Su propósito es también despertar curiosidad y aportar referencias interesantes que enriquezcan las rutinas cotidianas de quienes las lean.
¿Y si aparece la contradicción?
Yazmin reconoce que habrá temas de Auto Reconocimiento que serán sencillos de abordar desde la ciencia y, en esos casos, buscará complementar lo que Ana Vargas plantea. Sin embargo, también habrá otros en los que será necesario contrastar ideas. Para esos momentos, recuerda una frase del novelista F. Scott Fitzgerald que le regalaron hace años:
"La prueba de una inteligencia de primer orden es la habilidad de sostener ideas opuestas en la mente al mismo tiempo y aún así mantener la habilidad de funcionar."
Esta cita acompaña a Yazmin cada vez que busca certezas, como si olvidara que todo cambia, todo está en movimiento y todo se transforma (algo que tanto el budismo como la ciencia han comprobado). Para ella, sostener ideas opuestas sin quedarse estancada abre la posibilidad de formular nuevas ideas, explorar caminos alternativos y encontrar combinaciones innovadoras.
Además, Yazmin cree firmemente que las contradicciones, las paradojas y las ambigüedades nos protegen de caer en fundamentalismos, dogmas, maniqueísmos o polarizaciones. Aceptar su existencia amplía nuestra capacidad de escuchar, observar y, en general, percibir. Esa apertura al diálogo, bidireccional y enriquecedor, permite que el cerebro encuentre nuevas conexiones, creando significados y posibilidades inéditas.
Una colaboración enriquecedora
Así define Yazmin su relación con Ana Vargas: Ana guiada por una energía indescifrable y Yazmin, impulsada por una fuerza que busca descifrarlo todo. Ambas están convencidas de que el conocimiento interior y la consciencia de nosotras mismas son claves para vivir en paz, construir un equilibrio emocional más sólido y acceder a herramientas para enfrentar el sufrimiento.
Desde hace años, Yazmin y Ana han mantenido un diálogo enriquecedor, compartiendo dudas, ofreciendo respuestas desde diferentes campos del conocimiento y creciendo juntas.
Ahora, Ana ha invitado a Yazmin a sumarse de lleno a su barca, confiando en que este intercambio de ideas y reflexiones será de beneficio para quienes las lean. Y por qué no, como concluyen en el budismo, que sea para el bienestar de todos los seres.
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